…y realmente también.

De todos es conocido que el vehículo de las dos ruedas, con o sin sillín, no se lleva demasiado bien con superficies mojadas. Cuántos ciclistas profesionales han perdido un tour o una vuelta por un resbalón inoportuno en un asfalto mojado por la lluvia…

Bien, pues dicho esto, y a pesar de que mi pequeña (ínfimo diría yo) conciencia me indicaba lo contrario, esta tarde me he dispuesto a intentar rebatir esa teoría y además comprobar la tracción de las bicis del Bicing.

Me dirigía yo hacia el gimnasio realizando un corto trayecto de 10 minutos en bicing, cuando se ha puesto a llover bastante. Empapado, pero ignorando la lluvia, he continuado la marcha ciclista, pensando (malamente) que estas bicis estaban preparadas para circular sobre mojado y que llegaría a mi destino sin problemas. Estaba ya cerca de mi destino cuando, cruzando por el Centro Comercial Glòries, me he dispuesto a realizar un giro a la derecha, normalmente facilísimo. Pues bien, nada más empezar el giro, y a una velocidad anormalmente reducida (menos mal), la bici me ha derrapado por la rueda de atrás, y me he encontrado volando en el aire (una décima de segundo) para caer al suelo en un hostión de los que hace época. Por suerte, he caído totalmente plano y de culo, por lo que no me he roto nada (a parte de petarme el culo, como la amiga de Da_Wsh). Pero como tengo un buen trasero, carnoso y redondito, pueso el daño no ha pasado a mayores, si por daño leve nos referimos a ir caminando como si llevara un palo metido en el culo (joder, no se me ocurre otra cosa), y que ahora mismo esté sentado encima de dos cojines…

Pero la vivencia ha valido la pena y he aprendido la lección. Nunca cojáis las bicis públicas de Barcelona en un día de lluvia, sea cual sea vuestra pericia ciclista…

Últimas entradas de Thisboy