Después de un polémico y accidentado paso por la cartelera americana que, como poco, auguraba la salida del film directamente al videoclub para el resto del mundo, el pasado fin de semana finalmente llegaba a nuestras pantallas Planet Terror, la primera parte de proyecto Grindhouse, última gamberrada del par de tunantes Robert Rodriguez y Quentin Tarantino (en concreto de la que concierne al primero).

Antes de ponernos a hablar del argumento de Planet Terror hemos de matizar un detalle que es fundamental: ¿qué es Grindhouse? Pues según la Wikipedia es un género surgido en EEUU que se refiere a las salas de cine dónde proyectaban películas gore y de serie Z, habitualmente en sesiones dobles y pésimas condiciones. Si ahora cojemos ese concepto y añadimos que lo que tenemos entre manos es un homenaje a aquellas películas, podemos hacernos una idea de los que nos espera: caspa, visceras y cutrez en estado puro. ¿Acaso los americanos no se esperaban algo así? En fin, si estas características no te hacen vaderetrear, puedes seguir leyendo ;)

Lo bueno que tiene Planet Terror es que no puedes decir que sea mala, ya precisamente se han tomado muchas molestias en que lo sea: la calidad de la imagen es deficiente, la banda sonora repetitiva (solo hay un tema, interpretado en varios instrumentos según el tono dramático que se le quiera dar), el argumento es fácil, evidente y con una total falta de realismo… es una puta mierda!! Solo si conseguis superar lo evidente y poner la mente en blanco, seréis capaces de disfrutar del desagradable, violento y cómico espectáculo que se nos brinda: Planet Terror es Abierto hasta el Amanecer sin la parte del secuestro, cambiando los vampiros por zombies y pasándose tres pueblos más.

Texas (¿alguién esperaba que sucediese en otro lugar?) , las circunstancias harán que una fauna de lo más variopinto, entre la que destaca una bailarina caída en desgracia (más tarde coja, y mucho más tarde con la prótesis más rara posible), una enfermera en vias de abandonar al chalado de su marido, un marginado con un oscuro pasado y un cocinero a la búsqueda de la salsa barbacoa definitiva (y otros gañanes más dignos de ver) se tengan que enfrentar al derrame de un arma química que convierte a los infectados en zombies sedientos de cerebros y al complot que tras el vertido se esconde. Argumentos aparte: pústulas, viscosidades, miembros amputados y visceras por doquier que elevan esta orgia de sangre, destrucción y diversión a un nuevo nivel del mal gusto.

Por cierto, ¿en que momento se le encoje la camisa a la ayudante del sheriff? ;)

Últimas entradas de Da_Wsh